Dentro de las celebraciones por el 75° Aniversario de Pasco la Municipalidad Provincial a iniciativa de su alcalde Marco Antonio de la Cruz, después de 20 años volvió a juntar a los ex jugadores del Unión Minas de Centro Min Perú, para homenajearlos y rendirles tributo; el ex Club Minero milito en el futbol profesional peruano por más de 20 años con relativo éxito, pues durante la década de los 80 y 90 Cerro de Pasco disfrutó del futbol profesional en el estadio Daniel Alcides Carrión; fueron aquellas tardes de futbol y gloria, entre el radiante sol y las lluvias de nevada y granizada.

Fue emocionante para los pasqueños volver a ver de corto a los jugadores mineros que brillaron en el futbol profesional peruano; definitivamente la calidad nunca desaparece, siempre está latente en el ser humano, eso se notó en el accionar del “Loquito” Isidro Fuentes, quien pese a sus más de 60 años, se dio maña para darse unas escapadas con el balón; cuando joven fue veloz y hábil, ingresaba al área rival burlándose de la defensa y del propio arquero, anotaba goles de pintura; incluso fue seleccionado peruano, llego a jugar un tope amistoso con la selección de Ecuador; también el “chato de oro” Mifflin Bermúdez volvió al estadio DAC, con su habilidoso y exquisito juego rememoró aquellas tardes de triunfos con el León de Huánuco, Pesquero de Chimbote, Cienciano del Cuzco, Alianza Lima, Universitario y Sporting Cristal 

Entre los homenajeados también estuvo el “hermano” Pablo Camargo, centro delantero que brilló en el Unión Minas, recordamos el choque de sangre que tuvo con el peruano argentino Ronald Baroni cuando vino con la U; el pucallpino Carlos Cumapa, corajudo centro campista que  llegó a jugar por el Cienciano del Cuzco donde colgó los chimpunes; el “cococho” José Luis Reyna, quien radicaba en Huancayo pero jugaba por el Unión Minas y finalmente el único pasqueño que triunfo en el Unión Minas el “mulita” Juan Reynoso, el que anotaba goles de media distancia y dejaba mal parado a los arqueros rivales, fueron seis los jugadores que acudieron al llamado de los pasqueños; fue una bonita y emotiva tarde de recordaciones; al final con un agasajo se despidieron agradecidos.