Por Roberto Carlos QUINTANA VILLAVICENCIO

Lic. en filosofía y CCSS

Dice el adagio “la historia la escriben los vencedores” (1), en el caso de la tierra minera es lo inverso, aquí la historia la han escrito los vencidos, los resignados y los dúctiles.

Manifiestan los arqueólogos que donde hay agua hay humanos, pero en estas tierras habiendo abundancia del líquido elemento, en la antigüedad nadie se atrevió a vivir, solo las piedras que brillaban les dio interés a unos humanos pre sedentarios a intentar vivir en las cuevas de piedras gordas, lugar cerca al actual barrio de Champamarca donde asentaron los primeros habitantes de esta tierra minera hace 100 décadas aproximadamente. (2)

Pero más que las piedras que brillaban, las comodidades que había para sus ganados fueron los motivos principales para que haya los primeros humanos en esos cerros pelados hace probablemente 10 mil años atrás.

Al iniciarse la economía de trueque en las culturas preincas, era indudable que no bastaba el enjuto ganado para sobrevivir, fue allí que los primeros habitantes de esta zona vieron en las piedras brillantes  insumos para mejorar su sobrevivencia en estas alturas, el guijarro que brilla al ser más dura y filosa servía como cuchillo para  el corte y resolver al recua en su carne y pellejo, no faltó los primeros procesamientos para hacer de estas piedras que brillan elementos más útiles  para la producción agrícola, ganadera, fluvial y de defensa.

Así se generó una preforma de actividad extractiva de los minerales de esta tierra de las nieves (3), con estos insumos los pobladores de cerro pelado podían hacer trueque con otros asentamientos humanos cercanos a ellos como son los Yaros y Bombomarka.

Luego llegaron los conflictos por el acaparamiento de estos territorios por parte de las tribus y así continuar con la extracción de estas piedras raras para ellos pero que en el comercio del trueque resultaban ventajosas.

Así salió el primer nombre de estas tierras: Yauricocha que significa cerro pelado (4), esto porque todos los cerros que hay en la zona son pelados, no hay vegetación ni arboles sobresaliente solo pastos en época de inviernos y pasto seco en tiempos de verano, porque como dicen los viejos en la ciudad del frío, la nieve y altura. Hay solo dos estaciones “la del invierno y la estación del tren”.

Para la época incaica estas zonas de los cerros pelados tienen ya propietarios, los s jefes tribales que se resistieron a la invasión cuzqueña, pero tuvieron que entrar en negociación y acordaron proveer al imperio minerales a cambio de provisión de alimentos y protección, hecho el pacto se dedicaron a negociar con los abusivos incas y sus vasallos. La estrategia del imperio inca no tardó en imponerse, generaron desorden y rebelión en los indígenas ante sus amos de tribu y de ello aprovecharon los incas para nombrar caciques de fuera que con tropa inca de respaldo sometieron política y socialmente para gobernar estas tierras y a su gente (5)

Hay vestigios que respaldan esta teoría: la construcción de caminos para la provisión de minerales pasaba por las diversas zonas donde había actividad de extracción de piedras valiosas, luego el adorno en piedras resplandecientes que aún se muestran en algunas danzas antiquísimas que son herencia ancestral de nuestras verdaderas estirpes. (6)

Así como hoy en día el Estado peruano nos ve a la ciudad minera como simple proveedora de minerales, en la época incaica, el imperio nos miraba de igual modo, similar en la época colonial solo por el mineral, esa es una visión constante desde siglos atrás hacia nuestra tierra de las nieves.

Al llegar la invasión española, los celtíberos encuentran ya conflictos arraigados de jefes tribales disputándose estas tierras, hay actas en el distrito judicial de Jauja donde se veía estos líos en la época colonial en la cual los   caciques  reclamaban como suyas toda la tierra minera de Yauricocha, pero como los españoles tenía que adueñarse estratégicamente  generaron leyendas como la de “Santiago Huaricapcha” para demostrar en estos largos juicios de tenencia  de las tierras mineras  recién fueron descubiertas por indígenas que tenían ya patrones españoles, esa leyenda explicaba el descubrimiento de las vetas mineras, cuando la verdad es que ya era explotada mucho antes.

Insisto en lo de la leyenda porque lo mismo hicieron en otras tierras donde los españoles encontraron minerales, la leyenda cambia de título, pero no de trama, es que para la época en una disputa judicial lo que hoy conocemos como leyenda, en esos tiempos era un argumento válido para sostener un juicio y ganarlo.

Yauricocha era hasta allí el nombre de nuestra tierra, pero por temas del nuevo lenguaje que se imponía, y como la escolástica era experta en no matar culturas sino mezclar ambas, hicieron una pluriculturalidad combinando  un santo y el originario nombre : San Esteban de Yauricocha (7), San Esteban fue el seguidor del Rabí que fue apedreado por causa del evangelio, su vida llena de sufrimiento de este cristiano quizás fue la idea de los españoles para poner a una zona donde la  angustia es perpetua y la lapidación hecha por la naturaleza  es una forma de muerte minera habituaría.

San Esteban de Yauricocha no duro mucho, porque luego por ser lugar de nieve permanente en el año se intentó imponer el nombre de “Nuestra señora de las nieves” y así desaparecer al nombre de San Esteban de Yauricocha que sonaba a muerte, pero no se logró.

¿de dónde salió Pasco y la unión de esos términos:  Cerro de Pasco?, lo de cerro es innegable, es lugar donde hay cerros, cerro Uliachin, cerro rico cerreña. Cerro la esperanza, cerro san Cristóbal, cerro Huancapucro, lugar de cerros, ¿pero “Pasco” ?, ¿de dónde y cómo?

Pasco viene del latin “pascuum” que significa pasto, cuando los españoles vieron por primera vez las extensiones de estas tierras, notaron nieve y pasto, no por nada san juan pampa, era eso, pampa, pasto, y todos los cerros estaban cubiertos de pasto en sus faldas, los alrededores de las lagunas eran pasto, ¿una hermosa tierra no? Imaginen un amanecer en verano, el sol saliendo por el cerro león gasha y las lagunas reflejando su brillantez más el pasto verde a su alrededor, o si desean agréguenle nieve, hermosa vista, pero tuvo que ser destruida, ajada, hecha mina, hecha socavón, hueco por aquí, hueco por allá, la transformaron de un bello paisaje a un feo lugar de huecos, de minas, de agujero.

Era cerros y pastos, era Cerro de Pasco, y así se extendió el dicho y el hecho, ¡Cerro de Pasco!, Cerro de Pasco de mi corazón!, ¡de mi vida!, ¡tierra querida!, ¡tierra adorada! que a pesar que tus hijos e hijas se vayan, no te olvidan  porque esta es la ciudad más alta del mundo, tierra de machos y machas, donde mañana me voy y no mirare tus ojos, porque me traerán desdicha y desgracia, es difícil llegar a viejo en el Cerro de Pasco , es mejor irse a tiempo, antes que la presión arterial, la hemoglobina, o el frio y la altura te mate, y llega ese momento cuando uno ha de mirar por última vez a la tierra minera que le dio de comer a la familia, donde estudio y se hizo alguien en la vida, es trágico, penoso y  nostálgico, pero como canta el huayno : “por muy lejos que vayamos siempre lo pronunciaremos que viva Cerro de Pasco, esa tierra tan querida, que viva Cerro de Pasco  esta tierra tan amada”.(8)

Fuentes bibliográficas y virtuales.

  1. George Orwell “1984”
  2. Pacheco Sandoval, Marino LOS YAROS Página 17 – 1984
  3. http://pasco-danzasybailes.blogspot.com/ culto católico dedicado a Nuestra Señora de las nieves que se practica en el Barrio minero campesino de “José Carlos Mariátegui” distrito de Simón Bolívar de Rancas.
  4. Sanabria Santivañez, Eliseo , Monografía Histórica de Cerro de Pasco - Página 14
  5. http://lascivilizacionesamericanasinfo.blogspot.com/ como los Incas sometían a las etnias y tribus locales.
  6. Monografía Centro cultural TAKI DANZA “La Chunguinada”
  7. Cerro de Pasco: Historia y Espacio Urbano Federico Helfgott- 2012
  8. Letras del Huayno Cerreño “Aquí están los cerreñitos” cantado por primera vez por el dúo Las cerreñitas Beatriz Flores y Ernestina Arrieta con el acompañamiento musical del grupo “Alma andina”.
  9. Imagen encontrada en : https://www.geovirtual2.cl/geoliteratur/simonin-mina-cerro-pasco-105.htm Las minas de plata de Cerro Pasco, Perú. Tomado de Simonin (1869): Original Figura 105: Silver mines of Cerro de Pasco, Peru.