Lic. Angel Ricra López

El pasado 2 de mayo 2025, se rindió el homenaje número 65, dedicado a Silveria, Teofilo y Alfonso quienes entregaron su vida por las tierras de su comunidad. Nuestros hermanos caídos en Huayllacancha, no vanamente defendieron su territorio, fueron los propietarios de sus tierras así está escrito en el GARASHIPU (cuero escrito y cosido) documento manuscrito del 30 de octubre de 1585, constituyéndose en el primer título original con el cual se declaró “tierras del Común de Indios de Rancas”.El último título ancestral de la comunidad indígena de Rancas registrada en los registros públicos de Pasco, data del año 1910 y con la reforma agraria de 1962 -1969 se les redujo la extensión de su territorio comunal.

No fue muy lejano el tiempo, para recordar que, en los años de 1960 y la actual 2025, cuando empresas transnacionales vieron en América Latina, oportunidades económicas para elevar sus ganancias, así ocurrió con la transnacional norteamericana empresa minera Cerro de Pasco Copper Corporation, que se instalaron en los andes peruanos y principalmente en Pasco (comunidades indígenas), se apropiaron de grandes extensiones del territorio andino para criar sus ganados y desarrollar la minería, todo un proyecto de largo plazo que hoy viene ejecutando la minera Volcan.

En la actualidad el gobierno da prioridad a la actividad minera, igualmente sucedió con la Copper Corporation apoyado por el gobierno colonialista, no cedían ningún espacio para que nuestros hermanos campesinos pudieran pastar sus ganados, fue asfixiante para los ganaderos posesionados en Rancas, pese que eran sus territorios refrendado en su GARASHIPU, entonces cansados de tanto abuso por los norteamericanos, un puñado de ciudadanos ranqueños bajo los ideales de Alfonso Rivera, Teófilo Huamán, Silveria Tufino y demás líderes, desarrollaron toda una gran estrategia a su estilo allá por los años de 1960 para la recuperación de las tierras comunales. El día 29 de abril de 1960 se desarrolló una gran movilización para la recuperación de HUAYLLACANCHA.

El 2 de mayo de 1960 los comuneros ranqueños estaban posesionados con toda su ganadería , la empresa norteamericana para defender su poder económico, contrató a los policías y acompañado del abogado Manuel Carranza (defensor de la empresa minera) con actitud matonesca y desafiante, se enfrentan a los comuneros, en ese momento el profesor Amancio Rivera toca la corneta y comienza la gran batalla campal (10:00a.m.) entre la guardia republicana, la guardia civil, guardia de asalto todo este pelotón estaba conformado por más de 300 policías que vinieron de Huancayo (como refuerzo) frente a tan solo 100 comuneros ranqueños.

Después de una balacera por doquier entre policías y los comuneros, entregaron su vida Alfonso Rivera, Teófilo Huamán, Silveria Tufino (tres muertos) 40 heridos entre mujeres ,hombres, profesores, estudiantes y niños que lo único que defendían eran no ser despojados de su territorio, después de las 3:00 p.m. cuando terminó esta batalla, llegaron mucha gente de Quiulacocha, Yurajhuanca, Champamarca, Buenos Aires, Sindicato de trabajadores para solidarizarse y continuar la batalla, pero la Empresa Copper Corporation había perdido, se rindieron, no tenía el argumento necesario para posesionarse en el territorio comunal. Con la llegada del alcalde provincial de Pasco (Dr. Ledesma) se autoriza que los comuneros vuelvan a su territorio, los ranqueños victoriosos retornan a las 5:00 p.m. a Huayllacancha conjuntamente con sus animales, territorio que hasta hoy la defienden.

El ejemplo de lucha y defensa de su territorio comunal que nos dejó Alfonso, Teófilo,y Silveria ,no es asumido por los actuales líderes , es notorio la decadencia de ser perseverante en cuidar sus tierras , su identidad, si ayer fue la minera Copper Corporation, hoy es Volcan, a través de Cerro SAC están desarrollando una minería a gran escala, el efecto es notorio, el crecimiento del depósito de relaves en Ocroyoc (territorio entregado a Centromin Perú según convenio) el que está ocasionando alta contaminación a las comunidades que colindan con el depósito de relaves, el ejemplo que dejaron los tres mártires de Huayllacancha nos moviliza a la defensa de las tierras, de nuestros recursos hídricos siguiendo el ejemplo de los comuneros caídos el 2 de mayo de 1960.