Por Roberto Carlos Quintana Villavicencio 

Esp. Filosofía y Ciencias Sociales

La universidad hace al alumno. Creo en eso a estas alturas de mi existencia, los maestros hacen al alumno, uno es el producto de ellos, siempre en cuando hayas aceptado su influencia.

Como decía el empirista John Locke, somos una tabula rasa en la cual los hombres nos recrean con sus ideas. Soy de la UNDAC, soy de la especialidad de Filosofía y Ciencias Sociales.

En este análisis siguiente quizás no concuerda con todas las voces y eso es aceptable, los sofistas como el viejo Protágoras nos enseñaron eso cuando decía que cada uno tiene su propia verdad.

Tratare como buen idealista posmoderno positivista decir lo mejor, porque al final todos tenemos nuestro Quijote y nuestro Sancho panza en nuestro vivir y mis Profesores de la Universidad no escapan a ello.

Soy producto de mi Universidad, más de mis Profesores, aprendí del maestro de la didáctica Ángel VENTURA RIVADENEIRA. Cómo no recordar del detalle academicista de Antonio BRAVO QUINTANA, como no dejarse influenciar de la dicción y emotividad de Moisés AGUSTIN CRISTOBAL, cómo no contagiarse de la pasión de la lucha de clases de Oscar SUDARIO y de Félix RIVERA SERRANO con su utopía de la igualdad de las clases sociales.

¿Quién no asemeja la propedéutica de Ricardo DIAZ ZEGARRA? Del desarrollo de la investigación de Eva CONDOR SURICHAQUI y aprender del arte de la anticipación de Víctor TORRES JIMENEZ.

¿Quién no imita la epistemología audaz de Degollación PAUCAR COZ?, ¿quién no aprendió del carácter de emprendimiento administrativo de Rudy CUEVAS CIPRIANO?, de la claridad del mensaje de Lola INOCENTE SOTO; y a pesar de todo del motivador de talentos de Hugo AYZANOA.

Como no acordarse del paciente y consejero maestro German ANCO TORRES, del temple académico de Santiago VALDERRAMA MENDOZA, de la actividad pedagógica de Luís CARHUACHIN, de la exigencia psicológica de Raquel ESPINOZA CUBILLAS, de la visión sociológica de Luís ALMEYDA VÁSQUEZ, quien no aprendió del cuestionamiento permanente de Javier DE LA CRUZ PATIÑO o de la pragmaticidad de Rogelio LANDAVERI.

Aprendí de la rigurosidad en la investigación de Santos BLANCO MUÑOZ, de las escuelas educativas y de la función pedagógica en Alejandro ALEJOS LÓPEZ y de las luchas sociales en la legalidad de Jaime TORRES CORTEZ.

Del arte tuve la cuota de expresión en la esencia del arte del maestro Albino POMA CRISTOBAL.

Reconozco el estigma de formación, conductual, académico y actitudinal que aprendí de ellos, y más aún de esta especial especialidad que es la de Filosofía y Ciencias Sociales.

En este aniversario de la UNDAC, mi loor y homenaje a los que fueron mis Profesores que, a pesar de sus defectos, aprendí más de sus virtudes, porque eso es lo mas útil que podemos aprender de los que fueron nuestros maestros (as) en nuestro paso por la UNDAC.

Pero también va mi loor y mi saludo a la especialidad de Filosofía y Ciencias Sociales a todos sus egresados y a aquellos que aún están viviendo la experiencia de filosofarse, los de filosofía siempre fuimos pocos, porque no somos masa,  ni parte del común, ni de la corriente, siempre fuimos los soñadores que anticipamos la futura realidad, siempre fuimos los dialécticos  de la utopía, porque siempre hemos estado convencido que todo cambio, que toda revolución, nace de las ideas y en eso consiste nuestro verdadero poder, la de generarlas.

Anexo

Agradecemos la fotografía al Dr. Cesar Meza Andamayo.