“Ejecutivo promulgó a inicios de mes nuevas medidas para castigar crímenes sexuales”

En el Perú, los violadores de niños no son extraños ni están lejos de sus posibles víctimas. En algunos casos, comparten la misma casa e, incluso, la misma sangre. En otros, se valen del abuso de poder y se aprovechan de la inocencia.

Así le pasó a José, de 8 años, quien no vio en Eleuterio Tipula Miranda, de 60 años, dueño de una tienda de mármoles cercana a su colegio, a un violador. Nadie se percató hasta que un día José le bajó el pantalón a su compañero en el baño e intentó penetrarlo. Cuando su profesora le preguntó por qué lo hizo, José contestó con una sinceridad fulminante: “Es lo que siempre me hace el señor de la tienda después que lavo su carro”. Luego de un largo proceso judicial, Tipula fue condenado en febrero de este año a cadena perpetua por violación sexual de un menor de edad.

Números que alertan

En el Perú, las cifras sobre violación sexual de menores de edad son dispersas y preocupantes. Según el último informe estadístico penitenciario del INPE, hay 8.430 presos en las cárceles del país por haber violado a un niño o adolescente. Este delito es el segundo con más población penal, luego del robo agravado y representa al 9,6% de todos los reos del país.

El informe también revela que al menos 34 de los encarcelados por violar a un menor han tenido más de cinco ingresos a un penal.
“Que haya ocho mil presos por violación revela que hay un grave problema de vulneración a los derechos de los niños que debe ser atendido con urgencia. Lo peor es que hay una cifra escondida de denuncias que nos dice que debería haber muchos más presos por violación”, opina Matilde Cobeña, adjunta para la Niñez y Adolescencia de la Defensoría del Pueblo.

Las estadísticas del Poder Judicial registran que solo entre el 2015 y el 2017 se condenó a 2.383 personas por los delitos de violación sexual de menores de edad y violación sexual seguida de muerte.

En tanto, las de la fiscalía señalan que en el mismo período se registraron 21.861 denuncias por violación sexual, la mayoría a menores de edad.

Para Cobeña, es necesario que el Estado cuente con un registro único de denuncias y condenas sobre violación sexual de menores para que las autoridades puedan hacer seguimiento de los procesos.