“Parlamentario andino Gustavo Pacheco Villar organizó conversatorio”

Como un milagro calificó el parlamentario andino Gustavo Pacheco la posibilidad que confluyan las intenciones comunes de las autoridades de Santa Cruz de Tenerife (Islas Canarias – España) y la región Puno, ciudades que tienen como denominador común la devoción a la Virgen de la Candelaria y que hoy se encuentran en el trabajo de hermanar a ambos pueblos.

En el conversatorio auspiciado por Pacheco Villar, el cónsul peruano en Santa Cruz de Tenerife, Fernando Ruíz Lecuona, anunció que se reunió con Mary Brito, alcaldesa del ayuntamiento de Villa de Candelaria, isla de Tenerife, con quien acordaron que el proceso de hermanar a los pueblos de Tenerife y Puno tendrá también resultados prácticos en los ámbitos de cooperación universitaria, de investigación e intercambio cultural pero también en el ámbito de intercambio comercial y empresarial.

El parlamentario también anuncio que en horas de la tarde y con la presencia del alcalde Puno, Martín Ticona Maquera, se propiciará un acercamiento con el alcalde de Miraflores. El objetivo es que en este importante distrito capitalino dedique un parque temático a la Virgen de la Candelaria y podamos contar con una representación de la patrona de Puno mirando hacia el Océano Pacífico, lugar por donde llegó para instalarse en el corazón de los peruanos.

Efraín Quispe Apaza, representante del Instituto Americano de Arte, y Pacheco Villar coincidieron en señalar que la devoción a la Virgen de la Candelaria nace en 1392, en las Islas Canarias, en el lugar denominado Santa Cruz de Tenerife donde hace su aparición ante los ‘Guanches’, nativos de ese lugar, 100 años antes de la llegada de Colón a esta parte del mundo, en octubre de 1492.

La historia registra que una estatuilla de la virgen fue traída hasta Puno por Felipe de Valdés y que la devoción a esta imagen creció y se afianzó en los años de la revolución de Túpac Amaru en 1781 hasta nuestros días. El año 2015, la festividad de la Virgen de la Candelaria fue declarada como Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad porque reúne las expresiones culturales de los diversos pueblos que conforman la región Puno y porque a su vez es la manifestación católica más grande de América Latina.

OFICINA DE COMUNICACIONES