“Tercer Juzgado Penal Unipersonal de Pasco emitió sentencia”

“El magistrado ordenó la inmediata ejecución de la misma”

El Tercer Juzgado Penal Unipersonal de Pasco, condenó a dos años y seis meses de Pena Privativa de Libertad de carácter suspendida en su ejecución por el plazo de dos años, al Regidor de la Municipalidad Provincial de Pasco, Walter Antonio Salazar García, por delito contra la Salud Pública, en la modalidad de propagación de enfermedad peligrosa o contagiosa, en agravio del Ministerio de Salud, y fijó el monto de la reparación civil, en la suma de mil setecientos soles.

El acusado Walter Antonio Salazar García en su condición de Regidor de la Municipalidad Provincial de Pasco, a sabiendas que portaba la enfermedad de la COVID – 19, al haber sido diagnosticado así por el Hospital Essalud Pasco con fecha 15 de agosto del 2020, se apersonó con fecha 27 de agosto del 2020 a horas 14:30 en las afueras de la I.E. 35001 “Cipriano Proaño” del distrito de Chaupimarca - Pasco, en la que se encontraban presentes la Junta Directiva de Comerciantes de Yauli y Huamachuco, la Sub Gerencia de Fiscalización y Comercialización, propagando la enfermedad contagiosa, ya que este participó activamente en dicha reunión.

El acusado, refirió ser responsable de los hechos atribuidos y aceptó los cargos, habiéndose puesto de acuerdo con la Fiscal respecto de la pena y reparación civil, manifestando a su vez la Fiscal, que han acordado en mérito a la aceptación de cargos, para los efectos de una Conclusión Anticipada Del Proceso

El magistrado Arrunátegui Chávez, evaluando las cuestiones relativas a la existencia del hecho y circunstancias, así como respecto de la responsabilidad penal del acusado e impartiendo justicia a nombre del pueblo, condenó al acusado Walter Antonio Salazar García como autor directo del delito de propagación de enfermedad peligrosa o contagiosa, imponiéndose la pena de dos años y seis meses de pena privativa de libertad de carácter suspendida por dos años; a condición de que cumpla con las reglas de conducta, bajo apercibimiento de que en caso que incumpla en la primera oportunidad, cualquiera de las reglas de conducta, se revocarán por pena privativa de libertad de carácter efectiva, previo requerimiento fiscal.

Quedando firme y consentida la sentencia, el magistrado ordenó la inmediata ejecución de la misma.