El ministro de Educación, Carlos Gallardo, hizo un llamado a una gran movilización social para garantizar que el retorno a clases presenciales en marzo del próximo año no solo sea seguro, sino que marque un punto de inflexión para empezar a resolver los grandes problemas que afligen a la educación peruana.

En su discurso durante la ceremonia de promulgación de la ley que amplía el bachillerato automático hasta el 2023, junto al presidente Pedro Castillo, el titular del Minedu dijo que, en el 2019, antes de la pandemia, la educación en el Perú ya estaba en crisis, así que el reto ahora es cimentar las bases de una mejor educación, más equitativa e inclusiva.

“Somos los últimos de América en retornar a las aulas, pero acaso no somos los últimos durante décadas en la asignación presupuestal dirigida y orientada a la educación (…) acaso no somos los últimos en sanidad escolar, en sanidad estudiantil, y nuestros escolares baten récord en anemia y desnutrición (…) Esta crisis no la origina la pandemia, lo que hace la pandemia es agravarla, transparentarla, visibilizarla, es una crisis educativa que tiene décadas, que viene desde atrás”, afirmó.

Prueba de esta situación, según dijo, es que el 70% de la infraestructura escolar ha sido declarada en emergencia por el Indeci, y miles de centros educativos carecen de servicios de agua, luz y alcantarillado. 

“Hagamos que el retorno a las aulas sea satisfactorio, sea realmente para marcar una educación que no nos devuelva a la crisis del 2019 (…) ese esfuerzo requiere lo mejor de nuestras energías, para avanzar en la solución definitiva de estos problemas que aquejan y afligen a nuestra educación”, señaló.

En su intervención, el ministro Gallardo dijo que uno de los primeros retos del Minedu con el retorno a la presencialidad, es recuperar los aprendizajes perdidos en los casi dos años de pandemia.

El presidente Pedro Castillo anunció este lunes que se ha dispuesto un incremento de s/ 2600 millones de soles para el sector Educación, parte de los cuales será destinado a garantizar el retorno a las clases presenciales, en marzo del 2022 y al ciento por ciento de la capacidad educativa.