Por Roberto Carlos QUINTANA VILLAVICENCIO

Lic. en filosofía y CCSS

La parca se ha llevado a muchos conocidos, la muerte tan sorprendente está desbocada y como que lo sientes cerca, las autoridades de la salud ya lo han dicho si tienes sobre peso, eres gordo, obeso, y con diabetes de hecho eres a quien más busca el covid 19 para llevarse al más allá.

La expiración se asoma en la ventana, el hades se acerca, toca la puerta y nosotros mismos la invitamos a entrar, y le servimos en bandeja nuestra existencia.

Luego de ver, escuchar y sentir la muerte de un familiar, de un amigo, amiga o hermano de iglesia o colega de trabajo, uno se pone a pensar en serio en la defunción, óbito y la muerte;  uno se pone en modo cavilación y filosofa sobre cuán relativa, poca y corta es nuestra existencia y se evoca los lemas ignaros de automotivación “vive bien”, vive el día”, aprovecha el día” y otros rollos baratos de autoayuda que dan soporte emocional a los seres simples pero no es suficiente para quienes sabemos que estamos jodidos, que si no es este virus quien te mate, sera el desamor quien lo haga, o la pobreza, el desempleo o la misma cuarentena estricta y focalizada o simplemente el estrés de estar encerrado tanto tiempo y sin ningún panorama claro al futuro.

¿que nos hará volver a la normalidad?, pues nada, ya no hay normalidad, ni habrá retorno a ella, vivimos una nueva realidad, cruda, fiera, salvaje, irracional, corrupta, este virus nos ha mostrado el verdadero ser del humano, inhumano, impío, desalmado, sanguinario y bestial.

Tu que me lees y eres ya adulto, ¿ya hiciste tu testamento?, seria genial que lo hagas, quien se quedara con tus cubiertos o la carretilla vieja que cuentas, porque con nada llegas y con nada te vas.

Uno que ya está cerca al covid 19, ¿ya arreglaste las cuentas con quienes estas reñido?, ¿ya perdonaste a tu disidente?, ¿pediste ya indulgencia por todos los daños que hiciste a quienes te amaban?, ¿arreglaste con el hijo (a) que abandonaste y aun así te ama y espera no una pensión sino solo un abrazo de ti?

Y si tú eres joven, nada es seguro, puede darte y llevarte la toxina, ¿ya le dijiste lo que sientes a la mujer que amas?, ¿al varón que te atrae ya le sinceraste?, ¿pediste perdón a tus padres por todos los horrores de tu existencia?, ser joven no garantiza nada, ya que el hades siente atracción por la mancebía descuidada y banal que hay en estos años.

Salvo la vacuna todo es ilusión, las pastillas propuestas, las tomas aconsejadas, los tratamientos recomendados, nada vale, salvo la vacuna todo lo demás es simple opinión y falaz demagogia sanitaria.

No todos llegaremos, no todos pasaremos esta pandemia, unos obtendremos entierro, otros crematorios, seremos un recuerdo, una foto en la sala, una imagen en el Facebook, una descripción de sentimientos encontrados de las personas que en verdad nos amaron, la familia tú y alguien más.

Decir que no salgan de casa, que te cuides, es ya banal mensaje, el virus está arrasando, talando y desmochando vidas así te cuides o no, si hoy no te toca mañana será, y si no, pues eres un fenómeno y cuando pase todo esto, será fenomenal contarlo.