Lic. Ángel Ricra López

En pleno siglo XXI el avance de la tecnología es increíble ,los países poderosos por tomar el control del mundo es increíble, América Latina es el favorito para la expropiación de la mega diversidad de recursos en materia prima con los que cuenta, está de moda hablar de la pandemia debido a que vino desde una ciudad del continente de Asia, paso por Europa ,llego América , está en nuestro país y se expandió a los lugares más profundos de nuestra patria, en los Andes peruanos, los pueblos andinos con sus costumbres, con su fuerza laboral inclinados hacia la ganadería la agricultura, y también la fuerza de sus sentimientos que iniciaron hace más de cinco años José y Lizet está presente. Ambos dedicados a la enseñanza de los estudiantes en sus colegios, el,  amante de la poesía, a ella le fascina  los números, su pasión para resolver diversos problemas de carácter numérico así como el virus, el amor de ambos ha ido creciendo, ensanchando su  romance, cada cierto tiempo encontrándose a escondidas, no quieren ser descubiertos por el público, mucha responsabilidad decían, cada quien tenía quizá algo del pasado que no culminaron ponerle punto final. Así José, enamorado de la belleza de su encantadora Liz siempre lo buscaba, se llamaban, y no faltaba el tiempo ideal pero cortísimo para recordarse de ¿Cuánto se necesitan? ¿Porque debe ser así? ¿Qué les falta? decían una y otra vez para estar juntos por el resto de sus vidas.

Quizá, nunca se imaginaron que, de tanto amor que se expresaban, se demostraban, llegaría un enemigo que los aislaría y cambiaria las rutinas de sus vidas sentimentales. El Presidente Vizcarra anunció el primer caso del coronavirus en el Perú, no podían creerlo, lo pasaban por alto no creían, entonces, llego la orden nacional del Gobierno de declarar en emergencia al país entrar en  la cuarentena para protegernos decía el Presidente. José, inquieto por su amada Liz, no creían en las noticias, los habitantes del mundo se movilizaba, todos buscando regresar a su país, a sus hogares, al encuentro con su familia, ellos también escapaban para aislarse en algún lugar cada quien con su familia, están protegidos.

La primera semana fue un poco doloroso aceptar esta realidad, claro, ellos siempre mostraban su amor por los medios tecnológicos, ahí no había porqué  preocuparse, pero si, de sus días especiales que estaba planificado para encontrarse. El País alarmado por el aumento de infectados, pasamos los mil, se dictan nuevas reglas para no ser expuestos a la pandemia, José feliz con su amada Liz, el celular son sus manos, su rostro, su cuerpo, sus labios que con frecuencia estaban ahí hablando de ellos, planificaban, reportaban sus  informes del día, ¿qué hicieron?, sus mensajes cargados de mucha pasión así pasaban cada atardecer, anochecer, esperaban las primeras horas de la madrugada para descansar. Hay más de cinco mil infectados ,no les importaba si hay muertos o no, solo vivían su mundo a través del dispositivo electrónico, la pantalla que los hacia demostrar toda su fascinación pasional, se besaban, se abrazaban, en sus camas ,ambos, sus cerebros se activaban con los tratos más extremos de princesa, reina, príncipe, tesoro, cariño, mi mor, querían ser más que las frases que se difunden en mucha páginas de redes sociales, no querían terminar, no querían cerrar la sesión ,seguían.

El Gobierno de Vizcarra declara por segunda vez la ampliación de la emergencia, no pueden creerlo, ya era hora de que sus cuerpos se encontraran físicamente para dar concluso a todo lo que mostraron vía internet, tecnología que es una adicción y el más difícil para que puedan renunciar así como la comida chatarra que se expenden en un restaurant difícil de dejar, ahora la tecnología está presionando a los gobernantes para que en todas las escuelas, colegios y universidades tiren a la basura todos los libros y estas sean reemplazadas por los dispositivos tecnológicos, José feliz, Liz  comparte esta decisión del Gobierno, porque ellos demuestran todo sus extremos pasionales de su amor por estos dispositivos es lo máximo dicen, manejan perfectamente este medio, se especializan, están en ventaja con quienes deben esperar que termine la cuarentena para volver a reencontrarse con sus parejas  y gritar su libertad. El gobierno anuncia tercera ampliación de la emergencia tenemos más de veinte mil infectados, José y Liz perdidos no les importa un pepino este tema, viven su luna de miel ahí presos de su celular, la internet, exigen que termine la cuarentena, están furiosos, quieren su libertad para correr desde su escondite y llegar al lugar que siempre es testigo de su pasión, seguramente será un bello día cuando termine el encierro a pesar que Martin Vizcarra anuncio que hasta el domingo 26 de abril se tiene 27,517 ciudadanos infectados y 728 fallecidos por el coronavirus.