No hay otra explicación para que un mal esposo quien se encontraba en evidente estado de ebriedad y cegado por sus celos enfermizos golpeara brutalmente a puñetazos en el rostro y la boca a su pareja hasta sacarle un diente; ante tal cruel golpiza la esposa ante los gritos pudo ser auxiliada por sus vecinos y luego por los efectivos de la comisaría de La Esperanza que se apersonaron al lugar de los hechos.

Ante la gravedad del caso de agresión los efectivos policiales procedieron a intervenir al presunto agresor; este caso típico de violencia familiar, tuvo lugar el pasado fin de semana en la Comunidad Campesina San Antonio de Rancas perteneciente al distrito de Simón Bolívar; felizmente fue intervenido por los efectivos policiales de la jurisdicción.      

La víctima, contó que después de un tiempo fue a visitar a su señora madre enferma, para luego de un tiempo regresar a su vivienda; llegó e inmediatamente su esposo L. V. A. (50), le insultó por salir sola y sin escuchar la respuesta la empezó a agredir con patadas y puñetes, en la cara hasta sacarle un diente.

Gracias a los efectivos de la Comisaría de La Esperanza, fue auxiliada y lo trasladaron al centro de salud de la jurisdicción, inmediatamente intervinieron al mal esposo, procediendo a comunicar al Ministerio Público para realizar las diligencias y tomar las declaraciones de la víctima y su esposo, quien por el momento se encuentra en calidad de intervenido.