Un problema de salud grave que sufrimos los peruanos es la amnesia, ¿cómo curarla, si hasta la medicina para la cura la olvidamos? La amnesia colectiva sería la explicación a las recientes encuestas de preferencias para el próximo Congreso de la República, tanto Ipsos como del IEP  publicados por El Comercio y La República, respectivamente; señalan como favoritos a Acción Popular (AP), seguido de Fuerza Popular (FP) y Alianza para el Progreso (APP) del 26 de enero, aunque con pequeñas diferencias a favor del Partido Morado (PM) en la segunda encuestadora. Que los tres primeros partidos encabecen las preferencias encaran nuestra triste realidad; volver a comernos los sapos tras asquearlos, elegir a los mismos partidos después de haberlos detestado, alabar que los hayan clausurado para favorecerlos en su regreso. 

Solo para recordar, Acción Popular como Alianza para el Progreso, fueron las meseras serviciales, los alcahuetes desvergonzados, prácticamente los perritos falderos  del aprofujimorismo disuelto en el congreso. Por AP su máximo exponente Víctor García Belaúnde, a quién ya no se le distinguía si era acción populista o  fujimorista. Podrán decir, pero era solo Vitocho. No, de los cinco congresistas de la pala, cuatro jugaban a pared con el aprofujimorismo; el único que se distinguía fue Yonhy Lescano, quien anda de capa caída por acosar a una periodista, a quien sus propios correligionarios lo llaman el radical. Entiéndase radical, en estos tiempos, a aquel que denuncia la corrupción y les dice sus verdades a los defensores de los ladrones.

Los de la pala apelan a la desmemoria y ahora se venden como los impolutos, curados por el paso del tiempo y el buen desempeño de Valentín Paniagua. Gracias a Jaime Antezana recordemos que AP tiene anticuchos como los apestados fujimoristas, su diputado Reynaldo Rivera Romero y  senador Eduardo Yoshimura Montenegro fueron desaforados por sus vínculos con el narcotráfico, allá por la década de los 80, hoy son intachables. Subrayemos el papel de Alfredo Barnechea, el líder de la pala, defendiendo a Alan García, despachándose en los funerales de Alan contra la honestidad. Ejemplos locales, los impunes audios de la corrupción en el Gobierno Regional de Huánuco, la Municipalidad de Huamalíes, del que AP se lava las manos con “son invitados”, ¡qué fácil! ¿No?, ¿Un partido que se mantiene en la línea de los dueños del Perú va a hacer el cambio, la diferencia con el congreso fujiaprista disuelto? Ya para qué mencionar el papel de APP, junto a la pala cumplió el rol de alcahuetas del aprofujimorismo.

Si las encuestas que dan como favoritos a AP, FP y APP, se confirma en la votación del 26 de enero, lo que tendremos en el próximo congreso a cambio del aprofujimorismo será la nueva Alianza Acciofujimorista, este va a ser así, aunque sus preferencias no llegan al 20%, con la cifra repartidora de los votos válidos (ya no se cuenta los nulos, blancos ni los ausentes) estos tendrán la mayoría absoluta. Lo ideal sería que organizaciones como Nuevo Perú (Juntos por el Perú), Frente Amplio y el Partido Morado, que lleva a los miembros de la exbancada Liberal, sean los favoritos por combatir al aprofujimorismo y sus alcahuetes de AP y APP; como castigo por su desempeño, al margen de las personas, como pasa en las familias, al niño berrinchoso se le da su lección para que la próxima se porte bien. Esta es la realidad - quizás nos debimos ahorrar el gasto en las elecciones - contradiciendo lo dicho en las primeras líneas, quizás solo fingimos ser amnésicos, sino que confirmamos la teoría “Ni amnésicos ni irracionales” de Alberto Vergara. Votamos como votamos porque en realidad no le hacemos ascos a la corrupción, siempre que nos convenga.