Eran tiempos donde la pulcritud moral se notaba en sus autoridades, la bandera de la decencia, del mérito, de la justa compensación se imponía al desdén impoluto, perdía el cardumen de la corrupción, y los ciudadanos en común decían que a pesar de nuestra pobreza e ignorancia en varios asuntos, éramos honorables, el pueblo era digno, y sus autoridades distinguidos, por eso se les ilumino y encumbraron ese título no formal, no legal, pero producto de la limpieza moral que esgrimía en cada actitud municipal, fue así que se autodenomino Honorable Municipalidad provincial de Pasco.

Sin embargo ahora, ¿ qué tiene de honorable nuestra municipalidad?, ¿ qué menjunje de dignidad queda?, ¿ qué habito de decencia habita?, pues ninguna, todos la saquean, todos dilapidan sus honorarios, no hay mesura financiera, no hay recato de administración económica, nuestra municipalidad ha sido el cuartel del robo acicalado, barato y allí se han hecho las mayores iniquidades contra nuestro pueblo, se han traicionado con acta de por medio nuestro futuro, han sido desleales con el porvenir de la niñez y la juventud pasqueña al subastarla, al venderla por precio barato todo lo que la intendencia administra.

¿qué de noble aun porfía nuestra “honorable” municipalidad?, ¿qué de incienso moral existe en nuestra comuna provincial?, sus pisos son testigos de latrocinios, sus muros si hablaran retratarían sus depredaciones hechas por todos los que han pasado por allí siendo alcaldes, regidores y funcionarios , si sus sillas emitieran juicios harían resúmenes como es que siempre elegimos males, enfermedades y morbos como autoridades, y no me refiero solo a esta gestión, aquí nadie que fue autoridad o empleado puede exclamar ni decir soy puro santo y casto en gestión y administración pública , ya que todos robaron, todos sisearon, todos pitaron, y el que no lo hizo pues sería la excepción y esa exclusión es rara y escasa de ubicar.

Cada gestión tubo su asta de corrupción, su pico más alto de rapacería, todos negociaron para su beneficio, para su bolsillo, porque para eso llegan a la municipalidad, en el pasado para dejar de ser pobres, hoy para pasar de ser ricos a millonarios, antes para dejar la clase plebeya y hoy para dejar de ser clase media y subir a la clase alta, de allí que la municipalidad sirvió y sirve para elegir a quien le toca robar, a quien por sorteo o preferencia se hace millonario, las obras que han hecho cada alcalde , regidor y funcionario si existen, si hay, solo que se construyeron en otros pueblos, en Huánuco, Lima y Huancayo, allí están las obras, obras de fierro y cemento, grandes casas, extraordinarios mesones, imponentes haciendas, porque esas casas, haciendas y sitios, son obras producto del pillaje, del desfalco y la deshonra municipal.

Estos días últimos con lo que uno escucha por las noticias de nuestra municipalidad provincial, no la hace nada honorable, es como si una banda de forajidos la dirigiera, por las noticias, testimonios, audios y declaraciones que hacen personajes que estaban en nuestra municipalidad no la hace honorable, la deshonra, es como si un proxeneta liderara, como si Tatan lo administrara o Capone estuviera al mando, ¿seguirá siendo así?, ¿lo permitiremos como pueblo? ¿dejaremos que así sea?, pues de hecho que sí, porque el pueblo y su mayoría es cómplice, esa mayoría que no reacciona, que no protesta, que no hace nada, porque siempre fuimos así con los corruptos, les besamos la mano, les sobamos la espalda, somos pueblo mermelero, pueblo enjuto de valentía, castrado de dignidad vacío de moralidad.