Brando Capdevila Salazar tenía 16 años y estaba a punto de terminar el colegio cuando, caminando por las calles de su natal Oxapampa, región Pasco, se encontró con una obra de mejoramiento vial y a una persona con un casco blanco, dirigiendo los trabajos. 

“Conversamos un rato y antes de irme me dijo que, si hacía bien su función, toda la población tendría una carretera segura para viajar y que ayudaría a que la gente compre y venda sus productos durante muchos años”, recuerda.

Brando consideró aquel episodio como decisivo para elegir la profesión que aquel desconocido le había descrito con tanto entusiasmo y compromiso: ingeniería civil.

“Desde niño destaqué en las matemáticas y llegué a representar a Oxapampa en un concurso nacional, realizado en Lima. Gracias a ese viaje conocí la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) y decidí que estudiaría ahí”, relata.

Dijo, sin embargo, que fue consciente de lo difícil que resulta para quienes “venimos de las regiones a estudiar en esta ciudad, lejos de la familia y sin muchos recursos”.

Brando cuenta que para el año 2012 se alistaba para trabajar y reunir el dinero necesario para hacer realidad su anhelo de estudiar en la UNI. 

No obstante, gracias a unos amigos se enteró de Beca 18, concurso que para entonces acababa de lanzar el Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec) del Ministerio de Educación para ayudar a jóvenes talentosos de escasos recursos económicos a estudiar en las mejores universidades del país.

“No fue sencillo concursar, ya que éramos muchos compitiendo por una beca, pero pude reunir los requisitos, ingresar a la UNI y estudiar con todos los gastos pagados. Ya adentro las cosas tampoco fueron fáciles, ya que tuve que lucharla todavía más, no solo para aprobar los cursos, sino también para llegar a ser de los mejores”, asegura Brando.

Su dedicación le permitió destacar entre los primeros puestos de su promoción y ser reclutado – en el 2016 - por la empresa peruana Cosapi.

Desde entonces, esta compañía, considerada como la segunda más importante del mercado nacional en el rubro de ingeniería y construcción, le confió a Brando importantes proyectos, como las obras para los Juegos Panamericanos Lima 2019. 

“He participado como ingeniero supervisor en seis de los proyectos realizados en la Villa Deportiva Nacional (Videna): el Estadio Atlético, la Pista de Calentamiento, el Bowling Center, el Polideportivo, el Centro Acuático y el Velódromo. Esta experiencia ha sido muy importante para mí, pues siento que estoy contribuyendo con obras de gran envergadura y de un enorme significado para el Perú, pues nos pondrá en la mira del mundo”, manifiesta.

 

Brando celebró sus 26 años el pasado 9 de julio, orgulloso por los logros obtenidos, pero a la expectativa de muchos otros desafíos y metas por cumplir.