Hasta en los prosélitos de los políticos pueden surgir dudas. Quienes ganen las elecciones este 7 de octubre o en la segunda vuelta en diciembre, además de cumplir sus promesas de campaña, deberán trabajar de manera honesta, transparente y efectiva, porque los electores se han cansado de “mucho ruido y pocas nueces”, además la vigilancia del pueblo será mucho más rigurosa. Elegiremos un promedio de 13,000 autoridades a nivel nacional. Los Jurados Electorales Especiales (JEE) recibieron un total de 368 candidaturas regionales, 2.016 provinciales y 12.197 distritales.

Compartimos a continuación puntos de vista sobre la elección y la evaluación de los aspirantes.

“Si como peruanos nos disciplinamos y hacemos las cosas como deben ser, empezando por nuestros hogares, podremos empezar a cambiar nuestro país para bien”.

Sabemos que hay diversas formas por las que uno puede evaluar al candidato, consideramos que para efectuar una “radiografía” óptima del aspirante es importante evaluar tres elementos básicos: al candidato, su propuesta y el entorno.

El candidato:La actitud marca la diferencia.” Debemos revisar su biografía (formación y estudios, antecedentes penales o judiciales, trayectoria laboral y profesional) a fin de aproximarse al espíritu de servicio, liderazgo y condiciones morales para ejercer el cargo, así como la honestidad y transparencia para actuar sin corrupción y poder demostrarlo. Además es importante saber si tiene coherencia en sus ideas, sus decisiones y su estilo de vida.

La propuesta: “Por sus obras los conoceréis”, dice Jesús. No se trata de palabras grandilocuentes, ni de figuras que nos atraen por su verborrea o por una apariencia deslumbrante lo que nos deben convencer. La propuesta es el elemento más importante y el más preciso. Usted debe leer el plan y el programa de gobierno de los candidatos, comparar propuestas sobre las distintas temáticas: seguridad, lucha contra la corrupción, pobreza, economía, educación, trabajo, salud, medio ambiente, infraestructura, democracia etc. No olvide que el plan de gobierno es un instrumento de acción política, económica y social materializado en un documento, que establece el conjunto de objetivos a alcanzarse por el gobierno en un determinado plazo y los medios que emplearán para ello.

El entorno: “Dime con quién andas y te diré quién eres” encaja en este elemento, ya que el alcalde o gobernador no trabajará solo y necesitará de un soporte político y tecnocrático, por ello es necesario saber quiénes son los acompañantes y cuáles son sus antecedentes. Si bien nuestro país se caracteriza por tener partidos y/o movimientos políticos caudillistas, es vital conocer quienes los integran, lideran e influyen en el movimiento; conocer la historia del partido, el cómo financia la campaña y sus acciones en el ámbito social-político-económico y derechos humanos.

Si bien no todos los electores podrán evaluar minuciosamente los elementos sugeridos, quienes puedan hacerlo deben comentarlo y discutirlo en su círculo familiar o social y generar un efecto multiplicador.

Recordemos siempre que “Un Pueblo bien informado es un pueblo que puede tomar mejores decisiones”. “Cuanto más culto sea un pueblo más difícil será engañar a sus ciudadanos”. “Los pueblos merecemos los gobernantes que elegimos”.