“La divergencia del 25% entre botar o votar por los candidatos, encabezados por Klever”

El ambiente preelectoral se viene calentando. ¿Antes de tiempo? Quizás alentado por la prematura frustración de los electores con sus gobernantes que no cumplieron sus expectativas dado a la situación económica del país. También prematura porque los propios gobernantes se esfuerzan porque sea así al ejercer el gobierno con miras a una futura candidatura. Como complemento necesario, que también se da en el plano nacional, están las encuestadoras o como quieran llamarse algunos, dedicados al estudio de la opinión pública. Resultados de intenciones de voto hay para todos los gustos; y también de ser “botados”, que voto con “V” de victoria y boto con la “B” de burro no son lo mismo, no obstante para algunas mediciones son similares.

De cuando en cuando visito la página de mis entrañables amigos Chelelo y Borolas, y reviso con atención las dos últimas publicaciones de voto y de botaría de las próximas elecciones, aunque la pregunta se interpretaría, si mañana fueran las elecciones ¿por quién votaría? Para comprender mejor y saber diferenciarlas, la empresa del amigo Carlos Quintana nos habla de un sondeo en el que solo se da las respuestas y desconocemos la pregunta o el contexto en que se aplicó el sondeo. Pueden parecer lo mismo sondeo y encuesta, por lo que me obligo a suponer que “Los resultados de este sondeo son referenciales y no tienen sustento científico” (en letras pequeñas) son la respuesta a por quién votaría si mañana fueran la elecciones.

Y líneas abajo de la misma página, descubro la encuesta de la Empresa de Servicios Múltiples “Cresac”, publicado por Jaime Rojas Jiménez, que nos habla de los candidatos más “botados” (hasta el procesador de textos resalta el desliz), ya no de los votados; como ya dije no son lo mismo aunque tengan similar vocalización. Vale precisar que botar significa según el maestro Google, que todo lo sabe, “Hacer que un cuerpo, generalmente elástico, dé un bote o salto al lanzarlo contra el suelo u otra superficie”, y votar, “Emitir un voto en una elección o en una consulta”. Ya ven, no son lo mismo. Entré en duda, de qué es lo que nos quiso decir o qué resultado nos quiere revelar Cresac y el señor Rojas en sus seis slides en el que pregunta y responde a “¿usted por quién botaría…?” Ciñéndonos a la acción de botar, yo creo que ninguno de los posibles candidatos quisiera ser botado, entendida esta como rechazo, repulsión, por parte de los electores.

Los dos estudios de opinión pública, que no son lo mismo sondeo y encuesta, coinciden y divergen en los resultados, si se interpreta que ambos se refieren a la acción de emitir el voto o la preferencia por determinado personaje, puesto que ninguno de los dos nos precisa esto; GESA no plantea la pregunta y Cresac nos habla de botar. De acuerdo a sus fichas técnicas, el primero tiene como muestra a 794 ciudadanos de las tres provincias de Pasco y el segundo a 1108 personas en solo dos provincias, Pasco y Daniel Alcides Carrión, soslayando a Oxapampa. ¿Se puede discernir cual es más confiable? Con estas consideraciones los dos resultados, pese a las diferencias en las muestras, coinciden en que el expresidente Klever Meléndez lidera las encuestas, no obstante, también divergen. Para GESA, con un contundente 36% el procesado por corrupción podría ser electo como gobernador. Empero Cresac, nos dice que el triunfo no es seguro para Klever, puesto que solo obtiene el 21.96%. ¿Notan la tremenda diferencia de 12%?, no es cifra cualquiera de un par de dígitos, es determinante.

La esperanza de los rezagados será siempre la esperanza alterna a la corrupción que significa Meléndez. No nos hagamos los tontos, el que yo no sé, el gobierno de Klever estuvo plagado de denuncias de corrupción, sin embargo así lo quiere la gente, los votantes, si total, ¿de qué vale tener a un Teódulo Quispe que igualmente se hace de escándalos e irregularidades? Al menos, no lo justifico yo, el expresidente era chévere, carismático, “buena gente”, deben de decir sus seguidores. Decía, la esperanza para los rezagados y dar pequeñitos pasos contra la corrupción, de evitar su reivindicación como la del fujimorismo, está en los “no saben, no opinan”. GESA se trae abajo las esperanzas, este rubro solo tiene un 6%, mientras que Cresac nos dice que hay un 23.29%, que sumado al 6.92% que esperan otros candidatos, tendríamos un 30.91%, si redondeamos los decimales, la diferencia sería del 25% entre uno y otro de indecisos. Por favor pues.

¿A qué juegan, o qué buscan con estos resultados tan divergentes y coincidentes a veces?, ¿o es que yo soy el loco Lucas? Se demandaría poco más de seriedad, y no tratar de manipular, si acaso se pretende eso, la tendencia del electorado, empezando por delimitar adecuadamente el contexto del estudio, si se refieren a la acción de votar.