¿Es el alcoholismo una enfermedad?

Estudio de Devida revela que el 40.5% de alumnos aceptó haber probado alguna vez drogas legales.

En el Perú las familias tienen un enemigo que ataca por igual a los padres e hijos: el alcoholismo. Según el Ministerio de Salud,  este mal representa actualmente la segunda causa de enfermedades y muertes en el país y el futuro no luce nada alentador. El problema no es desconocido. En enero de este año, el Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas (Cedro) advertía que “existen evidencias de que en el Perú hay aproximadamente un millón de peruanos alcohólicos.

¿Es el alcoholismo una enfermedad?

Sí, el alcoholismo es una enfermedad progresiva, crónica y degenerativa; con síntomas que incluyen una fuerte necesidad de tomar a pesar de las consecuencias negativas.

La enfermedad está caracterizada por daños físicos en todos los sistemas del organismo, siendo los más complicados los que se relacionan con el sistema cardiovascular, el sistema nervioso y el hígado.

Cuando el consumo de bebidas alcohólicas es exagerado o recurrente se produce tolerancia. Es decir, el organismo requiere una mayor dosis de alcohol para obtener las mismas sensaciones. Esta situación facilita la adicción, la cual es acompañada de grandes dificultades por detener el consumo cuando se empieza a beber. Al suspender la utilización de alcohol, se desarrollan síntomas como náuseas, temblores y ansiedad.

Por otra parte, el alcohólico pierde el interés por lo que le rodea, lo cual puede ocasionar la pérdida de su empleo y de su familia.

Un grupo de escolares de ocho años termino confesando que había consumido licor.

El consumo de alcohol parece haberse convertido en una grave adicción entre los escolares de educación secundaria del país. El último informe de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) reveló que más de 230 mil estudiantes se inician cada año en este vicio.

El IV Estudio Nacional de Prevención y Consumo de Drogas en Estudiantes de Secundaria; realizado en base a encuestas a 48 mil participantes, que representan una muestra de 2 millones de alumnos– determinó que cuatro de cada 10 escolares beben alcohol.

Pero lo más grave es que existen 120 mil alumnos de secundaria categorizados como “bebedores excesivos”.

RIESGO PREMATURO

Eso no es todo. La investigación de Devida precisa que la edad promedio de consumo es 13 años. Sin embargo, un grupo de estudiantes contó que comenzó a beber alcohol desde los 8 años. El 25% lo hizo antes de los 11 años.

Así, el alcohol es uno de los graves problemas de la población escolar. Un punto relevante es que la diferencia del acceso a esta droga entre varones y mujeres no es significativa.

El estudio señala que, por cada 10 varones que beben licor, nueve mujeres lo hacen. “En los varones, el beber excesivo es ligeramente más alto que en las mujeres, pero las diferencias no son significativas”, se consigna en el estudio.

Otro punto preocupante es que seis de cada 10 estudiantes que se embriagaron en el último mes ahora presentan problemas graves.

Además, el mencionado estudio señala que el consumo de drogas legales es cuatro veces más alto en los estudiantes de entre 17 y 20 años, que en los de entre 11 y 13 años.

En tanto, la prevalencia destaca en colegios privados: por cada 100 estudiantes de escuelas públicas que consume drogas legales, 153 lo hace en instituciones particulares.

También se estableció que las ciudades que registran los más altos índices de adicción son Lima, Arequipa, La Libertad, Tacna y San Martín.

FÁCIL ACCESO

De otro lado, el estudio refiere que el 36.5% de estudiantes comienza a beber debido a su entorno familiar; el 24.3%, por los amigos del barrio y el 23.8%, por sus compañeros del aula.

Como si fuera poco, el fácil acceso a estos productos legales es alarmante. El 40.3% dijo que fueron sus compañeros los que le ofrecieron alcohol o cigarros en el colegio, mientras que el 38.6% afirmó que los compraba en las afueras de los planteles.

En tanto, el 35.9% de estudiantes precisó que personas ajenas a los centros educativos comercializaba ilegalmente alcohol o cigarrillos.

PELIGROSA MODA

La curiosidad de los jóvenes por conocer sensaciones nuevas es lo que los lleva a este peligroso consumo. Milton Rojas, especialista de Cedro, se refirió a los llamados tragos de moda entre los escolares.

Uno de estos es el conocido como ‘La Milagrosa’, que es una combinación de alcohol, una bebida energizante y dos pastillas de Viagra. “Esta mezcla es altamente peligrosa pues las reacciones –dependiendo del organismo– pueden ser fatales”.