Por Roberto Carlos QUINTANA VILLAVICENCIO

Lic. en filosofía y CCSS

Dicen los idealistas  que  el divino y a tiene un plan para ti y es perfecto, el problema eres tú que lo hace imperfecto, sustentan los materialistas que el destino uno no lo construye sino la naturaleza decide tu futuro en razón a tus probabilidades de sobrevivencia, es por eso que no esperes tener más dinero si no trabajas, no anheles estar sano sino te cuidas, no añores ser amado sino amas, en fin el naturalismo es quizás sobrio porque el idealismo es fé, y la fé es contra la razón, un eterno conflicto es saber a quién creer o en quien sentar la bases de tu destino.

Otra tendencia es el irracionalismo, esta idea de que ponerse de amarillo te traerá “suerte” que comer uvas te hará “dichoso” o que si sales con maleta el fin de año “viajaras mucho” son ideas irracionales pero que en el vulgo es efectivo de confiar, no es religioso ello, porque el religioso cree que el divino lo sustentará y le será propicio, pero eso de hacer ritos y cábalas suena de hecho a un irracionalismo sorprendente en plena época de los avances científicos más importantes.

Pero como somos seres racionales e irracionales es normal que el idealista en algún momento quiera asegurarse y apele al raciocinio, se anime por breve hacer caso a la razón, a la lógica de Descartes; pasa también con el racional, con el que piensa que todo es producto de lo anteriormente hecho, este ser racional quizá se anime a que por instantes haga ritos, crea en lo ilusorio, no está mal, además es mejor ser ecléctico y dualista, de vez en cuando.

¿ quién decide el futuro entonces?, ¿ que determina como nos ira este año?, ¿ cómo saber que si fracasaremos o tendremos éxito en los planes que hacemos? Los positivistas dirán “amat victoria curam” la victoria favorece a quienes se preparan, pero ¿siempre es así? He visto fracasar a quienes se han esforzado y perder a quienes han porfiado, he notado que el triunfo de muchos ha sido injusto y la victoria de otros un fraude.

Los agnósticos sostendrán que las fuerzas de la naturaleza, de ese panteísmo gnóstico determinan los planes de los humanos, que la dialéctica debe estar en el saber humano para esperar que una de las fuerzas se imponga, si quieres vivir acepta que quizás también puedas morir, que si pretendes amar igualmente sepes que puedas ser odiado, que si aspiras estar sano de hecho tienes que tomar en cuenta que puedes estar ya enfermo.

Como notaras nada absolutamente depende de uno, ni nada tampoco depende absolutamente del entorno social, es una mezcla de razón y fe, una combinación de suerte y razón, de milagro y racionalidad, aunque haya de hecho fundamentalistas que se cierran a que todo es producto de lo que crean o sientan o fijen, pero el ser humano decidirá al final que hacer, que creer, solo les doy la oferta y el precio ya usted decide la compra.

El humano, al final decidirá ser feliz o ser exitoso este año 2020, ¿ambas a la vez? ¿Podría ser, pero constantemente es una quimera, acaso no has notado que donde hay amor pulcro no hay riqueza material, y donde hay emporio no hay amor?  O donde hay éxito la felicidad se escurre porque algo hay o alguien siempre hay que lo jode todo, o donde hay felicidad se va la victoria o viceversa, es complexa la existencia, ¿solo queda vivir y esperar?, o ¿vivir y revivir cada instante de acuerdo a la ocasión?

Los hedonistas quizás te digan goza lo que posees, disfruta lo que tienes, ¡vive el momento¡; y los epicúreos te digan ahorra para el futuro, estudia para el progreso, guarda pan para mayo, no gastes todo ni des todo, administra tu placer para esperar el dolor con formalidad; y después salgan las voces estoicas que te arrinconen a pensar que estamos jodidos y solo queda el sacrificio, enfrentar el sufrimiento con una sonrisa y plantarse frente a la adversidad con actitud de que uno sobresaldrá y seguirá , repitiendo esa frase tan caucásica vivir para sufrir, vivir para servir.

Los Cirenaicos pensaban que lo que uno tiene es para disfrutarlo así sea una buena casa o una choza de convivencia, sostenían que hay que sentir lo que uno posee, sea un marido bueno o uno pésimo, una esposa arpía o una complaciente, hijos malos o hijos buenos, disfruta lo que tienes porque eso es lo que te toco confórmate porque eso decidiste, y cuando tomaste la decisión pues jodiste tu existencia o mejoraste tu vivir.

Dios nos bendiga y la naturaleza nos lleve a buen puerto este año, o quizás a mal puerto, solo queda el “día a día” el “paso a paso” de cada afán, de cada meta trazada, de cada plan armado con voluntad y fe, con esperanza y razón, buen y mejor 2020 a todos y enfatizo a todos.