7 y 15 de la mañana: en la radio se escucha una voz con estilo mexicano dando la bienvenida a sus asiduos oyentes: “buenos días vecina, ¿cuál es su queja?, la población y el alcalde la escuchan”; la señora muy incómoda y en tono de reclamo expresa: “señor periodista, ya es demasiado, parece que no tuviéramos autoridad, el alcalde en campaña vino y nos dijo que se acabaron los problemas de la ciudad, pero en la esquina de mi casa hay un tremendo basural, parece que no trabajan en la municipalidad”; “espero que este escuchando el alcalde y sus funcionarios…”, responde el periodista antes de atender otra comunicación: “buenos días señor periodistas, ayer en la noche unos jóvenes se correteaban a pedradas, es muy peligroso salir a la calle, ¿y los serenos? ¿Y la policía? Nada. ” ¿Cuántas veces hemos escuchado este tipo de quejas por parte de la población?

Las quejas son constantes, los reclamos no son exclusivos de esta gestión; distintas exautoridades han lidiado con estos problemas que a estas alturas se han convertido en un flagelo eterno para la población.

Pero ¿hasta dónde la responsabilidad es únicamente de la autoridad de turno? Por ejemplo ¿Cuántas veces a la semana pasa el carro recolector de la basura por su barrio? ¿Sabe en qué horarios lo hace? Si no lo sabe ¿se preocupa por indagarlo? Y en lo referente a la seguridad ciudadana: ¿Sabe la cantidad de serenos que trabajan en la municipalidad? ¿Sabe cuántos turnos tienen? Al parecer son preguntas sencillas, pero hemos hecho algún esfuerzo, aunque sea mínimo, por responderlas.

Y qué hay del tema presupuestal ¿conoce el presupuesto general de la gestión actual? ¿Conoce la inversión que se realiza en limpieza y seguridad?

Seamos conscientes ¿alguna vez nos preguntamos, aunque sea por casualidad, a cuánto ascienden los montos que se destinan a los diversos gastos dentro de una gestión? Aun cuando son datos aburridos, tediosos y solo pertenecen a las funciones administrativas de una gestión, a nosotros como pobladores no solo nos debe preocupar que la calle esté limpia y segura, ese pensamiento de “esa es responsabilidad de la autoridad” debe ser desterrado. Desde aquí creemos que hay un porcentaje bastante importante de responsabilidad por parte de la ciudadanía, quizás estemos hablando de un 90%.

En una última presentación el Alcalde de Pasco, Rudy Callupe Gora, manifestó que el gasto para limpieza pública supera el 1’500,000 soles, pero la recaudación por cobro de arbitrios por este rubro apenas supera los 200,000 soles, así es señores, menos del 25% del gasto total. En seguridad ciudadana la cosa es igual de dramática, el gasto supera los 2’500,000 de soles y la recaudación alcanza a duras penas los 500,000 soles. ¿Conocía Ud. este dato? Seguramente no.
La pregunta cae de madura ¿de dónde se paga la diferencia? ¿De las transferencias del Gobierno Central? Es posible. De ser así se estará usando fondos que podrían servir para inversión y desarrollo provincial en un gasto que debe ser autosostenido. ¿Cuántos proyectos se harían si se dejara de pagar estos conceptos? 3’000,000. Este monto podría ser usado para mejorar el ornato de la ciudad o mejorar las vías de comunicación.

Si no le preocupan estos datos por lo menos intente ser puntual en el pago de sus impuestos, ayudemos a mejorar la recaudación y seamos más consientes con la limpieza de nuestras calles; esperemos el carro recolector de basura, no arrojemos basura en las esquinas, menos aún después que pasó el compactador. ¿Nos cuesta ser más responsables y consientes?, no creo. Si pagamos puntualmente nuestros arbitrios, no arrojamos basura en las esquinas, lo hacemos en el carro recolector, y si aun cumpliendo nuestra responsabilidad nuestras calles continúan sucias, entonces sí será responsabilidad de la autoridad, no la nuestra.