La celebración del Día de las Madres tiene sus orígenes en la Grecia antigua en honor de Rhea, conocida como “la madre de los dioses”. En el siglo XIX hubo algunas propuestas para dedicar un día para homenajear a las madres, pero no fue sino hasta 1907 cuando Ana Jarvis, nacida en Filadelfia, Estados Unidos, se reunió con un grupo de amigos y les planteó el reto de trabajar para que se estableciera una fecha para esta celebración.

 

En el año 1908 que se celebró la primera ceremonia no oficial para conmemorar a las madres en una iglesia metodista de Grafton, Virginia. El evento tuvo lugar el 10 de mayo del citado año y acudieron 407 madres acompañadas de sus familias. En la ceremonia, Ana Jarvis regaló a cada madre como presente un clavel, la flor favorita de su propia madre, quien había fallecido pocos años antes; desde entonces el clavel es representativo de este día. A partir de entonces cada segundo domingo de mayo se celebra el día de la madre, que para nosotros debe de significar un momento de reflexión para valorar a nuestras madres y ponerlas en el lugar que ellas se merecen y no solamente esperar ese segundo domingo de mayo. Sino debe de ser cada día del año. Hablar de ese ser divino es inmenso, porque tendríamos que reconocer todo ese esfuerzo que ellas realizan para encaminar nuestros pasos y ponernos en el lugar que nos encontramos. la madre significa sacrificio esmero pujanza y mucho más. Reconocer el esfuerzo que realizan para enfrentar la economía precaria que llega al hogar no porque esta es malgastada sino por el modelo económico. Ella hace malabares para que con ese pequeño presupuesto pueda enfrentar los gastos de: alimentación, vestimenta, pasajes, luz, agua y otros. O aquellas madres que a la vez realizan el papel de padre y madre, ellas a la vez de hacer el rol de madre tienen que buscar el sustento económico del hogar muchas de ellas son como el acero no se desgastan ni sienten cansancio. Ellas llevan grandes cargas aguantan dificultades y lo hacen con una gran alegría ellas se privan de todo por dar a su familia el bienestar, lloran cuando están felices, se enfrentan abiertamente a la injusticia, no aceptan un no cuando saben que un problema tiene una solución, sabe que para su hijos un abrazo o un beso pueden curar cualquier enfermedad o un corazón roto, saben guardar la calma y no se marean cuando un integrante de su familia triunfa, y se llena de sosiego y recurre a su sabiduría cuando en su familia hay problemas, sufren con la pérdida de un ser querido, sin embargo pueden resistir cuando piensan que ya no hay fuerzas, hablar de la madre es algo sublime y angelical. Un Saludo especial para todas, para las trabajadores de la UNDAC, de la Escuela de Post Grado y de una manera especial para Glenny mi Esposa. Un Homenaje póstumo para mi madre y para todas aquellas que se encuentran al lado del divino.