“De un meme en contra de uno de los escasos políticos buenos”

Hace un par de semanas estuve de visita en la tierra querida, Cerro de Pasco. Me contaron que uno de los temas en debate era la Ley 29293 la de “traslado”, reubicación o la fundación de una nueva ciudad.  En los años que ejercí el periodismo, uno de los impulsores por la concreción de esta bonita norma, que duerme el sueño de los justos al lado de centenares de leyes olvidadas o hechas para la justificación productiva de los congresistas, era el exregidor de la Municipalidad Provincial de Pasco, José Bazán Castillo.

 

Bazán es un terco soñador, persistente. Los grandes avances están construidos por soñadores. Se dice que Tomas Alva Edison, debió intentar más de mil veces para ahora tener la luz artificial, si no fuera por su persistencia no habríamos conocido la bombilla. Pese a la objeción de sus familiares, pues había sufrido accidentes, como el incendio y la reducción a cenizas de sus instalaciones, Edison continuó, terco él.

Pero el amigo Bazán no es Edison, es un soñador con los pies en la tierra, con la ley en la mano. Es un tipo desprendido de amor por su tierra. Recuerdo su terquedad para mantener en agenda la Ley 29293. En la sesiones de concejo, sus colegas se oponían a tratar el tema, hasta hacían chacota a costa de su persistencia con la construcción de la nueva ciudad. Incluso el alcalde de ese entonces Jhoni Ventura  Rivadeneira, con quien llegó a ser primer regidor, se cansaba con el mismo punto. No obstante, Bazán se ponía serio e insistía. En el círculo de periodistas la situación era similar, las bromas entre los colegas era la primicia del concejal, la nueva ciudad. Como sea, lograba mantener en agenda la importantísima ley. Ni quien sería su madre, la excongresista Gloria Ramos la abandonó, no obstante la huérfana ley, encontró un enconado adoptador. Si los periodistas no le dábamos bola con lo último de las reuniones de la Comisión Multisectorial, porque era monótono, él mismo se hacía su nota de prensa, lo enviaba a los periodistas. No sé en qué imprenta y a qué costo, también imprimía sus boletines sobre la Ley, y no contento con eso, se iba a las radios o se mandaba “autodespachos”, generalmente, en los amigos Chelelo y Borolas.

Bazán, es de los escasos políticos buenos que tiene Cerro de Pasco, sino, revisen todo lo que hizo por Pasco. Charlábamos con detenimiento sobre diversos temas. Era un “datero” valiosísimo para mí, no obstante a que la información que me brindaría era perjudicial para la tranquilidad de la gestión, él me lo “dateaba”, con el ánimo de enderezar las cosas. Parecía decir: “no puedo cambiar el mundo, pero al menos puedo hacer algo”. En esos diálogos, llegué a cuestionarlo por el traslado o la reubicación de la ciudad, tampoco yo creía en ella. Fue entonces cuando me dejó claro su discurso incomprendido; enésimas veces lo había entrevistado, y creía que la construcción de una nueva ciudad y el mal llamado traslado eran lo mismo. El exregidor afirmaba que se debe construir una nueva ciudad alternativa, no que se reubique la ciudad. Es como cuando los autos llevan una llanta de repuestos, tarde o temprano lo terminarán necesitando. Como las cosas grandes, que a veces solo son vistas por soñadores, insistí que era imposible, con las ene razones que de seguro manejan cuantos se opongan. Volvió a la carga, la construcción de la nueva ciudad no se hará de la noche a la mañana. Para resumir, un día llegó a decirme que, cuando muera, quisiera ser sepultado en la nueva ciudad.

Poco a poco, ladrillo a ladrillo, en un largo plazo, es posible construir la nueva ciudad. Porque el crecimiento urbano, es insostenible. Si pretendemos vivir decentemente como en las ciudades ideales del mundo, esto tendría que cambiar. El crecimiento de la ciudad avanzó por los cerros escarpados, es desordenada, lamentablemente poco se puede mejorar en un suelo inadecuado. Sí, pero Lima es igual, Huánuco y las otras también, sin embargo, se supone que apuntamos a la mejora. A diferencia de otras localidades, nuestro centro de desunión es un tajo abierto. Nuestras calles son reducidas, no tenemos zonas de esparcimiento, no se encuentran terrenos disponibles para la construcción de infraestructuras de instituciones, un montón de ellas están en casas alquiladas, etc. y etc.

Para cerrar, una vez llegué a decirle a Bazán, quizás aún esté en algún archivo del diario El Minero, ¿por qué no te vas a tu Arequipa? Y me cuadró, me dejó bien clarito que era un neto cerreño, solo que se había enamorado de una arequipeña. Solo que el amor a su tierra lo obliga a mantenerse entre estas dos ciudades, mayormente en Cerro de Pasco. Es que es así, los que amamos nuestros pueblos, difícilmente podemos abandonarla por muchas comodidades y bondades que se pueda tener en otro lugar.

Esto digo, a raíz de un meme burlesco contra Bazán, de algún mentecato que no comprende su discurso. Los cerreños y cerreñistas, que creen que este pueblo no solo es el paso al fin, un atajo para sus objetivos, deberíamos apostar por la construcción de la nueva ciudad, donde tus hijos y los hijos de tus hijos, no vean desaparecer sus hermosos recuerdos, porque estará presente la amenaza de que el tajo se termine comiendo hasta la casa de tu infancia.