"Año de la Consolidación del Mar de Grau"

 

El negociazo de las privatizaciones

Categoría: COMENTARIO Publicado el Viernes, 21 Octubre 2016 Escrito por LIC. YONEL ROSALES CABALLERO Visitas: 184

“En el círculo de PPK los negociazos  son algo normal, común, que ni vergüenza genera”

No había otra alternativa de elección, quedaba resignarse a votar por el mal menor, pues era inminente el triunfo del miasma (el mal mayor). Así ganó PPK a Keiko Fujimori. Para quienes creemos en la democracia era la única alternativa de hacerle frente al fujimorismo. La izquierda consciente, a la cabeza de Vero, tuvo muy claro que abstenerse era contribuir a la reivindicación del régimen más corrupto, dilapidador de los derechos laborales, que tiene las manos manchadas de sangre con muertes de dirigentes sindicales, y un largo etc. En cambio los radicales optaron por lo utópico, viciar el voto, votar en blanco, pretendían que el voto nulo y blanco supere el 50%, algo irreal; por pocas consiguen que Keiko gane. Este extremo de la izquierda y los aprofujimoristas, ahora que saltó el primer escándalo de corrupción de PPK con su exasesor Carlos Moreno, nos recuerdan el historial “vendepatria” del presidente y la complicidad que habríamos tenido muchos que optamos por el mal menor.

 

Sabíamos para qué lado siempre tira PPK, para las empresas privadas, prioriza los negocios, quién sabe al estilo de su exasesor Moreno. Conocido como uno de los más grandes lobistas, se le imputa que por la gracia de él, hoy nuestro gas de Camisea se remata, se desperdicia en México cuando los peruanos lo necesitamos. Se trata de negocios, y cuando son negocios, no importa el interés de las mayorías, el desarrollo del país. Es la dura, cruda e indignante realidad de los “negociazos”. Cuando se tratan de business money, no importa el hambre. Los padecimientos de un enfermo, la muerte por falta de equipos, ¡a quién le importa! Moreno es un ejemplo de la inhumana cara del neoliberalismo, en el que se necesita que los equipos médicos de los hospitales sigan malogrados para hacer negocios. No sienten piedad del dolor de la madre con el niño en brazos que llora, como si el mundo se estaría acabando en ese preciso momento. Esa dura realidad de la corrupción nos muestran los audios de Moreno.

Indignarse con el diálogo de los “negociazos”, de la “mina de oro” a costa de la vida de miles de enfermos pobres, también descubre, el por qué de los discursos de privatización, la panacea de la tercerización de todo cuanto hay de público o estatal. Las palabras de Moreno revelan que no es amor al cerdo, si no a los chicharrones, anticuchos, coimas, tajadas. Es puro interés por los “faenones”, “negociazos”, más no es el desarrollo como nos atosigan.

Las consecuencias nefastas de estas privatizaciones, tercerizaciones o concesiones, en su mayoría con “faenones” o “negociazos” lo sufrimos todos. Algo cercano a nuestra cotidianeidad son los peajes que cobran en las carreteras. Largos y duros años pagamos peaje en la carretera Central, tramo Cerro de Pasco – Huánuco, por una vía abandonada, que quien cobraba esos peajes estaba obligado mantenerla. El abuso lo frenó el pueblo movilizado que destruyó el peaje con justa razón, y ahora vuelven a imponer el cobro, al menos, habiendo mejorado algo. Los problemas no terminan ahí, en el otro tramo de la carretera Central a Lima, la procesión de vehículos que saturan la vía, y la procesión de miles de sufridos viajeros continúa cual una maldición de los siglos por los siglos, pese a que el concesionario que cobra puntualmente los peajes debe mejorar la carretera. ¿Dónde está el Estado para sancionar cuando se incumple un contrato?, qué sanción pueden aplicar quienes hicieron su “negociazo”.

No es creíble que PPK no sabía nada de nadita de estos negociados, si el señor Moreno ya traía tremendos anticuchos, hasta con sentencia, ¿qué más prueba si basta con el historial? También sus otros asesores Villacorta y Labán debieron renunciar, porque tenían anticuchos aparte. ¿Rodeado de esta gente, y PPK no sabía nada de nadita de los “negociazos”? Si realmente quisiera pulcritud dentro de su gobierno, PPK habría evitado designar como ministra a Cayetana Aljovín, cuestionada, investigada por un millonario rescate a un banco con la plata de todos los peruanos. Lo que pasa es que estos “negociazos” que se consiguen con una serie de artimañitas, usando las “puertas giratorias” (hacen las normas a su antojo trabajando en el Estado, ministros, asesores, etc. a favor de sus empresas privadas y vuelven a laborar a esas empresas), es algo común, normal en el círculo de PPK, tanto así que ya ni genera vergüenza los “faenones o negociazos” y se aceptan como tal. Ante esta dura realidad, la próxima vez que escuches un discurso fascinante, idílico sobre la privatización, concesión, tercerización, (APP) Asociaciones Públicas Privadas; no digo que lo niegues, pero duda, sospecha, fiscaliza a quién está detrás.

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